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PORNOTENANGO 2015









Relato Cornudo La Cabaña


Desde que mamá se separó de papá no fue la misma de antes y papá tampoco por supuesto, la prueba es que se fue con una chica 15 años menor que él.


Y debe haber sido eso lo que a mamá la impulsó a cambiar.


Antes ella vestía sobria y era muy seria, ahora su ropa a veces me daba vergüenza, todo ajustado o las polleras cortas, cambió la ropa interior por unas que casi no se veían de tan chiquitas, y su apariencia fue toda retocada.


Mamá tiene 32 años, sus cabellos en ese tiempo eran castaño oscuro, ahora es rubia muy clara, casi platinada, se dejó el cabello largo, le llega hasta casi mitad de espalda, un poco más arriba, se lo alisó, se sacó esas ondas que tenía, le habían aconsejado ese color para que resalten sus ojos azules. De pechos siempre estuvo bien, pero ahora, con la nueva ropa interior los corpiños que usaba le lo subían más. Tanta gimnasia y régimen le formaron una cinturita chica para que le sobresalga la buena cola que tiene, en donde la gimnasia también se hacía notar, la tenía bien parada y firme, sumado a los pantalones ajustados al máximo o las polleras cortas era visible hasta para los cortos de vista.


Sus piernas se habían endurecido, mide 1,66 metros, camina bien derecha, lo que resalta su figura.


Salió con un par de tipos desde la separación, todos feos, parecía que a ella la atraían los feos.


Por lo que la escuchaba hablar con su mejor amiga cuando venía a casa, era buena en la cama y se quejaba que los tipos que le habían tocado tenían sus cosos muy chicos, esperaba algo muy grande se ve. Y escuché una vez decirle a Marta (mi mamá se llama Paola y yo Federico) que la cola se la reservaba para algo muy especial, que quería sufrir por ahí, y bueno, no había dudas que debería ser buena en serio en la cama.


Mis 7 años no me daban mucha autoridad para opinar de mamá, pero si debo decir que ella hacía todo a ocultas de mí, jamás la vi en una actitud de seducción, aunque ahora estaba muy cambiada.


Llegaron las vacaciones de invierno y mamá decidió que fuéramos a descansar por un lugar que le había comentado su amiga Marta.


Mamá no tenía problemas de trabajo, porque tenía dos boutiques con encargadas de mucha confianza, por eso se podía ir cuando quisiera.


Preparó el auto y un viernes a la tarde salimos.


Ya había pasado 6 de horas de viaje y la ruta estaba vacía, no se veía autos o casas.


Estaba ya oscuro y mamá estaba nerviosa porque pensó que se había equivocado de camino.


Llegamos a una estación de servicios que estaba sola en medio de la ruta, llenó el tanque de nafta y le preguntó al único tipo que había allí, que despachaba si estaba bien encaminada para el lugar que íbamos. El tipo le dijo que a unos 30 kilómetros más adelante se abría un camino, y teníamos que agarrarlo, hacer unos 50 kilómetros y llegábamos a la localidad que buscábamos.


Ya era muy de noche y encima estaba empezando a llover, y para colmo de males el camino era de tierra, todo mal, estábamos en el medio de la nada, rodeados de árboles, eso parecía una selva, todo porque Marta le llenó la cabeza a mamá con que era el lugar ideal para descansar.


Ya llovía mucho y del pueblo ni noticias, el auto empezó a patinar, no se vía nada de cómo llovía ahora, mamá lo forzaba, lo aceleraba y el auto se iba de costado como en una pista de patinaje, se fue contra una cuneta, mamá lo aceleró al máximo y chau, falló y se paró el motor.


Había un olor a aceite quemado que no se podía estar, tuvimos que bajar un poco las ventanillas y empezaba a entrar agua, un desastre, por dentro maldije a Marta y sus ideas de lugares tranquilos.


En medio de una selva, de noche, lloviendo, genial.


Ni hablé, mamá estaba a las puteadas, si abría la boca me daba un cachetazo, por eso miraba para adelante.


Trabó las puertas e inclinó las butacas y despacio nos vino el sueño.


Cuando me desperté, estaba amaneciendo, llovía como si fuera el diluvio universal, y ahora se veía el camino con hilera de árboles a los costados y nosotros en una zanje entre dos pinos altísimos. Nada más, árboles y matorrales, ningún signo de vida y agua por todos lados, como a 30 metros se veía un arroyo grande y nada más.


Se despertó mamá y miraba más que preocupada nuestra situación. Sacó el termo con café y me dio un vaso con leche en polvo, ella lo tomó solo.


La radio no agarraba nada, por eso puso un compact y música melódica y se recostó contra la butaca, me miró y dijo "Que hacemos?", no dije nada porque no sabía.


La lluvia no paraba y la zanja estaba llena de agua, ya golpeaba las puertas del auto, hermoso panorama se presentaba.


En eso, por el camino, bastante adelante se empezó a ver una figura que venía hacia donde estábamos, le dije a mamá, ahora se veía mejor, era alguien con un capote de esos para la lluvia negro.


Ya estaba allí, no se le veía la cara por la capucha, caminó hasta donde estaba la ventanilla de mamá, el agua le llegaba casi a la rodilla y cuando estaba frente a la ventanilla levantó la cabeza y le vimos la cara.


Los dos, mamá y yo nos fuimos para atrás, y peor, yo grité.


Era un tipo como esos de cuentos de terror. Una barba terrible, larga y negra, casi no se le veía la boca, aunque cuando se rió fue peor le faltaban casi todos los dientes, tenía cuatro o cinco arriba y tres abajo, los ojos negros, el pelo tan largo que le salía por los costados de la capucha, no se la edad que podía tener, calculo que 40 o 45, apoyó las manos en la ventanilla y eran terriblemente peludas, bueno, en el lugar que estábamos, la lluvia y todo lo demás, él encajaba perfecto, faltaba el castillo nada más y los lobos.


Mamá, después que se repuso del susto, abrió un poco la ventanilla y el tipo la saludó.


Después que esa cosa humana miró a mamá de arriba a abajo y por supuesto le clavó de pasada los ojos en las tetas le dijo "Creo que están en problemas, no va a parar de llover, el pueblo más cercano está como a 5 horas en auto, se perdieron, acá es monte nada más, yo vivo cerca, vengan a mi cabaña porque si se quedan el agua va a entrar en el auto y no se puede sacar de acá".


Mamá me miró, la cosa estaba muy fea y no había elección. Le dijo que bueno, gracias, agarró un bolso con la mayor cantidad de ropa, el tipo dijo que él llevaba el otro, sacó dos camperas, nos cubrimos, bajamos en el medio del agua y empezamos a caminar.


Caminamos como una hora, estábamos empapados, y vimos en el medio de unos árboles una cabaña, chica, de madera, y entramos.


Adentro había una sala chica con una estufa con leña prendida y todo revuelto, restos de comida arriba de la mesa, todo mal arreglado, se veía una pieza y un baño, la pieza era un desarreglo total, la cama que era de dos plazas estaba con las frazadas hechas un bollo la almohada en el piso, ropa sucia en cualquier lado.


Nos sacamos las camperas con mamá y como le puse yo, el "hombre lobo" se sacó el capote. Era alto, como de 1,90 metros, robusto y ahora más feo, tenía una camisa a cuadros de frisa, un pulóver negro y un jeans todo gastado con las botas que le llegaban a las rodillas casi, era en serio un hombre lobo, todo peludo, la cara que casi no se le veía por la barba y el cabello que ahora suelto le llegaba hasta los hombros, no era gordo pero si grande, del cuello de la camisa le salían pelos para arriba, nunca vi un tipo así.


Le dijo a mamá que pasáramos al baño a secarnos y cambiarnos, ahora la miraba bien a mamá, que estaba parada con un jeans ajustado, una polera negra y un pulóver negro.


En el baño mamá me hizo lavar bien, y me cambió, ella se puso un pantalón azul oscuro, como todos muy apretado, una polera blanca y un pulóver azul con cuello en V.


Hacía mucho frío, y el tipo nos acomodó al lado de la estufa.


Siempre miraba a mamá con ojos de desesperación, hablaba muy poco, lo necesario.


Comentó que hacía las compras con una camioneta vieja que estaba atrás de la casa, que vivía de la venta de madera, que iba una vez por mes al pueblo más cercano y que dentro de dos días esperaba a una sobrinita. Dijo que solo recibía a un vecino de 22 años que vivía solo como a 2 kilómetros y que trabajaba con él talando árboles para vender la madera.


Mamá escuchaba pero su preocupación era que no paraba de llover, y que él le dijo que las tormentas a veces duraban más de una semana, y que el auto tardaría en ponerse a punto después que se lo pudiera sacar de donde estaba.


Nos ofreció su pieza para dormir pero mamá le dijo que no, que lo haríamos en esta sala y él trajo un colchón grande que dejó parado contra una pared.


Al mediodía comimos carne que mamá preparó, la cocina estaba incluida en la sala, pero el humo tenía buena salida para arriba, todo era a leña, no había a gas, para bañarnos había un tanque que estaba en la sala y la misma cocina de leña lo calentaba por medio de unos caños. Como era de día no había notado que no había luz, y vi unos faroles que me di cuenta que era la iluminación de allí.


El tipo miraba a mamá feo, tan rubia, y con ese cuerpo lo puso bastante alterado, mamá no le prestaba atención y yo rezaba que siguiera así.


Llegó la noche y llovía como si recién empezara, prendió los faroles que le daba a ese lugar un aspecto tétrico. Cenamos fideos que preparó mamá, por suerte el tipo había hecho las compras hacía dos días y había mucha comida, igual mamá le dijo que ella le pagaría lo que gastáramos y el tipo no dijo nada.


Se fue a su pieza y entornó la puerta, mamá puso el colchón en un costado y le puso las sábanas y dos frazadas, me dio la ropa de dormir, me acosté, ella tomó un vaso de agua y se empezó a cambiar. Se puso una polera fina negra y se quedó abajo con una bombachita negra solamente. Así vestida fue al baño y vi desde el colchón que se abría un poco la puerta de la pieza. Sin importarle que estuviera yo ahí, ni siquiera me miró, el tipo fue a la puerta del baño y empezó a espiar por la cerradura, estaba en slips y un pulóver blanco.


Levantó la cabeza e hizo un gesto como que había visto algo, me miró, me hizo señas con un dedo para que me quede callado riéndose con esa boca sin dientes, volvió a mirar mientras se tocaba el bulto de la entrepierna que estaba creciendo mucho.


Se metió de nuevo en la pieza pero dejó toda la puerta abierta, enseguida salió mamá con el farol que había llevado al baño y era inevitable que miraría la pieza, pues la tenía enfrente.


Miró adentro de la pieza, me miró a mí, y vino al colchón. Yo me hice el que estaba dormido y mamá se acostó a mi lado pero sin apagar el farol. Yo estaba de costado dándole la espalda a ella, todo tapado solo parte de mi cara se veía pero como de mi lado no estaba el farol, estaba a oscuras. Al rato apagó el farol y se durmió.


Al otro día, el tipo se la pasó hablándole a mamá, seguía lloviendo y el cielo estaba todo negro. En un momento que yo estaba durmiendo la siesta después de almorzar, no dormía y vi que ellos estaban sentados, el tipo se estiró y hablando le tomó la mano a mamá que no sacó la de ella, me imaginé lo peor, hablaban muy bajo, y al rato él la soltó.


Esa noche me acosté pero ellos se quedaron hablando, el tipo se acercó después de mirar si yo dormía, y la besó, ella lo miró y le dijo que no con la cabeza. Se fue a acostar y mamá se durmió a mi lado, yo sabía que tarde o temprano mamá caería con ese hombre lobo.


Al otro día se fue el tipo a buscar a su sobrina nunca supimos si al pueblo o a donde. Estuvo como 4 horas afuera y apareció todo mojado con una muchacha.


La chica era menudita, un poco alta, piernas normales, morocha, de pelo negro lacio y largo, ojos marrones, no tenía tetas casi, solo la cola se le marcaba bien y carita de jovencita.


Estaba con una pollerita cortita y una camisa con un pulóver grueso verde.


Se fue a secar al baño y mientras estaba allí apareció el que trabajaba con el tipo. Otro monstruo pero joven, pelo largo, barba más corta, alto, flaco, muy morocho y cara de depravado. El hombre lobo lo presentó como Mario y él dijo que se llamaba Juan y la chica Karina, mamá le dijo que se llamaba Paola y yo Federico.


Toda la tarde el pibe seguía a la muchacha y la miraba como para comérsela. Eso se estaba transformando en algo peligroso, y el tipo miraba a mamá para ver la reacción ante la seducción del chic a la chica.


Mamá miraba pero no decía nada.


El tipo al aproximarse la noche dijo que Karina iba a dormir en la pieza de él y le dijo a Mario que se quede a dormir, que también iría a su pieza, que la muchacha dormiría en un colchón en el piso y ellos dos en la cama. Esto se iba a poner espeso seguro, la muchacha no hablaba casi nada y mamá seguía mirando.


Esa noche apareció el alcohol, mientras mamá me acostó y me dijo que me durmiera ellos empezaron a tomar un licor que el tipo dijo que había hecho él, era fuertísimo y le dieron hasta a la muchacha. La cosa subía de temperatura, como me vieron de espalda, mamá vino a cerciorarse que dormía pero yo a pesar de hacerme el dormido, despacio me fui dando vuelta siempre todo tapado hasta la cabeza y miré.


Mario la estaba besando a Karina que medio se resistía y le empezó a tocar una pierna aunque ella mucho no quería. Subió la mano y se la metió en la vagina y ella se la quería sacar. Juan, el hombre lobo, miraba a mamá y se reía, mamá miraba.


El tipo se acercó a mamá y la volvió a besar en la boca, esta vez mamá aceptó. Lo tomó del cuello y se trenzaron en un fuerte beso de lengua, la orgía había comenzado.


Juan, se tomó un trago de la botella, le dio a mamá que tomó también y se volvieron a besar con fuerza. Las lenguas cada tanto estaban afuera trenzándose. Juan miró y cuando vio que el chico había sacado su larga pija afuera y Karina resignada la tenía agarrada con una mano dijo muy bajo "Bueno, es hora de ir a la pieza porque se va a despertar el chico, vamos", se levantaron todos y fueron a la pieza, Juan llevó otra botella nueva del licor casero y mamá primero vino a ver si estaba bien dormido.


Se llevaron los faroles dejándome a oscuras, mamá fue al baño y al rato salió en bombacha y la polera negra, volvió a pasar a oscuras a ver si seguía durmiendo, fue y se metió en la pieza.


Yo me levanté muy despacio al ratito y fui a ver. Se sentía risas, hablar, y se ve que del alcohol que habían tomado no se dieron cuenta y la puerta no estaba cerrada, solo entornada.


En el colchón del suelo estaba Mario boca arriba acostado desnudo y Karina chupándole la pija solo con una bombachita rosa con lunares blancos. En la cama estaba el tipo haciendo ver a mamá eso, ella se había sacado la polera y estaba de costado viendo a la otra parejita atrás estaba el tipo desnudo con una pija súper gruesa y más corta que la de Mario pero más del doble de gruesa, besando la espalda de mamá y tocándole el culo por arriba de la bombacha negra que tenía ella.


Mamá cerraba los ojos y el tipo volvió a chupar un trago muy grande y le dio a mamá que también tomó un buen trago.


Mario estaba ahora chupándole la vagina a Karina, que ya estaba desnuda mientras el hombre lobo le bajaba la bombacha a mamá que miraba.


Mario se le subió encima a Karina y se la empezó a meter en la vagina, la muchacha empezó a gritar y mamá cerró los ojos mientras Juan le chupaba el culo desde atrás riéndose.


Mario se la estaba enterrando y Karina lloraba empujándolo para atrás y mamá empezaba a chuparle la gruesísima pija a Juan.


Karina era una lágrima cada vez que le entraba un poco más y Juan dio vuelta a mamá que estaba como borracha y le apuntó ese monstruo gordo al culo.


Mamá pegó un grito que lo obligó a Juan a taparle la boca cuando la pija esa se quiso meter en el culo de ella que empezó a manotear. Mamá cumplió lo que le había dicho a Marta, le estaba dando su culo a una terrible pija.


Mario se incentivó al escuchar a mamá gritar y al ver que la estaban clavando por el culo y le enterró toda la pija a Karina que lloraba como si la estuvieran matando.


Mamá hacía fuerza tratando de recibir esa pija gorda que la quería penetrar, lanzó un grito y la pija entró un poco abriendo bien el culo de ella. Ella con los labios apretados y los ojos cerrados trataba de levantar el culo para arriba para que le entre, pero era muy gorda la pija y costaba mucho. Juan presionó un poco y se metió más. Mamá tiró la almohada al piso y se agarró con las dos manos en un brazo del tipo que estaba apoyado a un lado de su cabeza.


Esa cosa peluda y monstruosa que era Juan estaba arriba de mamá rompiéndole el culo y ella no encontraba la vuelta para recibir a la pija con menos dolor.


Mario la estaba bombeando a Karina que gritaba por esa pija larga que estaba caminando muy rápido por dentro de ella. La vaginita estaba muy abierta pero se notaba que Karina no era virgen, que ya había recibido otra pija tal vez más chica que ésta que recibía ahora.


Mario la bombeó más de media hora, se la sacó, le levantó un poco las piernas y sin que ella supiera se la clavó en el culito. Ahora sí parece que descubrió algo virgen porque ella aulló de dolor y empezó a empujarlo con sus manos para atrás, pero Mario no se iba a perder de abrir ese culito tan lindo y resistiendo los empujones de ella se la clavó más, metiendo ya toda la cabeza adentro.


Las dos mujeres gritaban porque ambas estaban clavadas por el culo. Mamá ya había recibido más de mitad de pija y Karina estaba en eso.


Mi madre le apretaba tanto el brazo a Juan que se lo marcó, hasta le sangraba porque ella le clavaba las uñas del dolor, pero la pija se seguía metiendo y el culo de ella estaba estirado al máximo.


Juan escondió toda la pija adentro y mamá trataba de acostumbrarse a eso.


Karina lloraba y le pegaba a Mario que como si no sintiera nada ya tenía mitad de pija en ese culito tan cerradito.


Juan se empezó a mover arriba de mamá, la cama se empezó a mover del bombeo y a hacer ruido, parecía que caminaba ahora del bombeo de Juan abriendo el culo de mamá que seguía con muecas de mucho dolor y también con algunas lágrimas en sus ojos.


Juan ya le daba duro y mamá parecía que se estaba acostumbrando al monstruo y paró un poco de llorar.


La que no se acostumbraba era Karina que ya la tenía casi toda adentro y estaba en plena desesperación, Mario una vez que sintió sus huevos chocar con las nalguitas de ella la empezó a bombear y ella parecía morir.


Mamá estaba ya moviéndose, con dificultad pero ya gemía. La pija la estaba rompiendo atrás pero ya ella estaba para todo encima tomada, se la notaba caliente y gozando con el dolor que el hombre lobo le infringía. La tuvo mucho tiempo dándole por el culo y de golpe la sacó y se la puso en la concha, pero por ahí mamá aguantó el dolor del principio y enseguida empezó a tener orgasmos, moviéndose los dos y gimiendo fuerte, mamá se levantaba de caderas y Juan se la enterraba toda.


Mientras Mario luchaba bombeándole el culo a Karina que estaba rígida del dolor y seguía llorando, después de un rato Mario le llenó el culo de leche y se la sacó haciéndole pegar un grito cuando salió la cabeza.


Karina, tan chiquitita que era y se comió una buena pija por sus dos agujeros.


Al rato Juan le acabó a mamá en la concha gritando ambos del placer.


Los cuatro quedaron tendidos y al rato, desde el colchón del suelo, Mario le tocó la pierna a Juan que se paró y se acostó con Karina pasando Mario al lado de mamá.


Juan le llevó la cabeza a Karina para que le chupe su grueso tronco y ella le empezó a pasar la lengua porque era imposible que le entrara en la boca.


Mario se estaba besando apasionadamente con mamá que no dijo nada del cambio. Mamá le agarró la pija y se bajó , se la chupó de tal manera que Mario la sacó diciéndole que no quería acabarle en la boca, que la quería coger bien. Mamá se le subió arriba, se puso la


Pija en la concha y lo empezó a cabalgar.


Juan estaba intentando ponerle la pijota a Karina que lloraba desesperada porque ni la cabeza aguantaba, era demasiado gorda para la vaginita de ella. Entonces cansado de intentar lo que no iba, la dejó y se subió a la cama, la empujó a mamá un poco para adelante, se puso atrás y le clavó el culo de ella. Mamá luchaba con las dos pijas adentro gritando y gimiendo y ellos le daban sin parar.


Karina que miraba eso, se levantó y subió a la cama, lo besó a Juan en la boca, puso su cara donde las pijas estaban entrando y empezó a besar las nalgas de mamá que bramaba de placer al sentir otra cosa más.


La muchacha le pasaba la lengua a la pija de Juan cuando salía del culo de mamá y la acompañaba cuando volvía a entrar. Juan la sacaba para que ella le chupe el culo a mamá que estaba a los orgasmos limpios.


Acabaron los dos adentro de mamá y Karina con su boca les limpió la pija y la concha y el culo de mamá.


Los cuatro quedaron tendidos, hasta que mamá le dijo algo a Juan, se levantó y se puso la bombacha. Me volví al colchón y después de pasar por el baño, mamá se acostó a mi lado.


Al otro día había parado de llover aunque seguía nublado, apareció Juan en el comedor cerrando la puerta de la pieza. Al rato escuché un grito de Karina por lo que me di cuenta que Mario se la estaba cogiendo.


Como la cama hacía mucho ruido y Karina seguía gritando, mamá y Juan me llevaron afuera y nos sentamos al lado de la puerta.


Como a las dos horas apareció Karina caminando con dificultad y con el vestidito cortito, cuando se agachó me di cuenta que no tenía nada abajo, atrás vino Mario.


Karina estaba pálida y Mario la abrazó en un costado besándola.


Durante todo el día no pasó nada entre mamá y Juan, pero Mario estaba muy caliente con Karina y vi que la llevó atrás de un árbol, le levantó el vestidito y le hizo de nuevo el culo de parados, ella estaba abrazada al árbol llorando mientras él la bombeaba con todo.


Esa noche se dieron como nunca. Juan le perforó el culo a mamá que lloró de nuevo por la fuerza con que le metía la pija. Karina terminó con el culo deshecho por Mario que le dio con saña. Mamá se comió dos polvos la pija de Mario en su vagina y Juan intentó ponerle aunque sea la cabeza en el culo de Karina pero no pudo.


Pasaron los días y por fin sacaron el auto y lo empezaron a componer.


Un día mamá y Juan fueron al pueblo a comprar en la camioneta, me quedé con Mario y Karina, me dijo Mario que me quede en el comedor y se llevó a ella a la pieza y se la cogió con brutalidad. Karina ya parecía un cadáver y caminaba abierta de piernas.


Una vez que el auto estuvo en condiciones nos volvimos, Karina también se fue y ahora estoy esperando que mamá organice las vacaciones de verano aunque me imagino por donde vamos a pasar unos días.

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Cumpliendo con la fantasia de mi esposa trio HMH

La mujer Culona de mi Amigo

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